La alcaldía Cuauhtémoc, encabezada por Alessandra Rojo de la Vega, se negó a proporcionar información clave sobre el costo y los contratos relacionados con la producción e instalación de tótems metálicos en espacios públicos, tras una solicitud de datos hecha por el medio Latinus. La instalación de estas estructuras —colocadas en banquetas, camellones y parques— ha generado cuestionamientos sobre su transparencia y finalidad.
En respuesta a la solicitud de información, la Unidad de Transparencia de la alcaldía afirmó que no cuenta con contratos ni documentos relacionados con los tótems metálicos durante el ejercicio fiscal 2025, pese a que en semanas recientes se han observado decenas de estas estructuras ubicadas en diversos puntos de la demarcación, considerada el corazón de la capital por su actividad económica y cultural.
Los tótems, que tienen un diseño inspirado en la emblemática escultura de la Diana Cazadora, han sido instalados sin que la alcaldía haya presentado los permisos o el desglose de gastos correspondientes, lo que ha encendido la discusión sobre el uso de recursos públicos para obras cuyo impacto o utilidad no ha sido aclarada por las autoridades.
Esta falta de transparencia ocurre en un contexto de disputa política entre la alcaldesa y legisladores de Morena en la Ciudad de México, que han exigido explicaciones sobre este y otros temas relacionados con la gestión de la demarcación. El partido oficial incluso ha promovido acciones para cuestionar el manejo del gobierno local dirigido por Rojo de la Vega.
En julio pasado, la alcaldesa ordenó el retiro de una escultura histórica de Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro en la colonia Tabacalera, lo que generó indignación pública y críticas de diversos sectores políticos. Este antecedente ha alimentado el debate sobre las recientes intervenciones en el espacio público y la opacidad en la rendición de cuentas.
Además, la polémica por los tótems se suma a llamados realizados por el Congreso de la Ciudad de México para que la alcaldía entregue informes pormenorizados sobre los costos, funciones y beneficios de los tótems luminosos, cuyo costo estimado por unidad supera los 150 mil pesos según datos legislativos, y cuya utilidad ha sido puesta en duda por vecinos y representantes.
La falta de acceso a esta información clave plantea preguntas sobre la transparencia en el uso de recursos públicos en una de las alcaldías más transitadas y diversas de la Ciudad de México, donde la administración local sostiene distintas políticas de ordenamiento urbano y equipamiento del espacio público al tiempo que enfrenta escrutinio político y social.


