Se logró establecer mesas de diálogo con las tres principales organizaciones sociales con presencia en esta parte del territorio oaxaqueño
Por primera vez en 22 años, se vislumbra un posible acuerdo histórico de paz en la región Triqui. Las mesas instaladas por el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, dieron los primeros pasos para recuperar la estabilidad y pacificación en esta región del estado afectada por la violencia entre las comunidades y organizaciones políticas.
Uno de los primeros pasos que ha logrado acordar la administración es el regreso de las familias desplazadas de Tierra Blanca Copala y el compromiso de obras públicas y programas sociales para el desarrollo de las comunidades triquis, olvidadas durante décadas por los gobiernos.

La conflictividad en la región tiene alrededor de 50 años, pero en el 2010 – al final de gobierno de Ulises Ruiz Ortiz – registró uno de sus episodios que marcó a sus habitantes: familias enteras se vieron forzadas a abandonar sus hogares en San Juan Copala, localidad que es considera como su principal centro ceremonial.
Desde entonces, la inestabilidad y tensión en la región se ha mantenido latente y de reiteradamente, durante algunos periodos, resurge con el asesinato de dirigentes, militantes de organizaciones y el desplazamiento de más familias. El último éxodo ocurrió en febrero de 2021, cuando 143 familias fueron desplazadas violentamente de Tierra Blanca Copala.
Tan sólo en los dos últimos años, más de 15 militantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui fueron asesinados con disparos de armas de fuego. La Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort) también reporta un número indeterminado de muertos, pero sus saldos se dirigen más hacia las familias desplazadas por la violencia, de igual forma que el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI); estas dos últimas organizaciones, aliadas políticas en los años recientes. Sin embargo, las diferencias entre las agrupaciones prevalecen y sus escisiones han propiciado el surgimiento de nuevos grupos políticos que podrían hacer más complejo encontrar la paz en la región.

De acuerdo con Fabián Pereda, líder de la Ubisort, el origen de la violencia en la región Triqui fue agrario o de límites de tierras entre las comunidades; después, continuó por venganzas y, en la actualidad, se mantiene por intereses políticos.
Como gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz ha instalado dos mesas de negociación en las que destaca haber reunido de manera histórica a los líderes de las tres principales organizaciones: MULT, MULTI y Ubisort.
La primera se realizó a los pocos días de asumir su gobierno en diciembre de 2022. Y la segunda, ya con la presencia del subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas. Pero antes de tomar posesión como gobernador del estado, visitó en dos ocasiones comunidades de la región Triqui, para dar los primeros pasos hacia la paz.
Esta “Mesa de Construcción de Paz con Justicia y Bienestar para la Nación Triqui”, informó el mandatario Salomón Jara, busca dejar atrás un pasado de agravios y conflictos dolorosos, y dar paso a la construcción colectiva de un futuro de paz con justicia y bienestar.
“Esta Mesa será un espacio de diálogo y acercamiento, que constituya una muestra contundente de la voluntad política, de la disposición y el anhelo compartido por las partes, de cesar las hostilidades, transitar hacia la paz y poner fin, de manera definitiva, al conflicto armado interno que tanto sufrimiento ha causado”, dijo.
En ella, las organizaciones MULT, MULTI y Ubisort presentaron sus cartas de intención de paz con las cuales muestran voluntad política y para “generar las condiciones que permitan que este proceso sea exitoso y coadyuve en la reconciliación, el reencuentro, la paz y el desarrollo en toda la Nación Triqui”.











