El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró favorable a un plan impulsado por Vladimir Putin que contempla que Ucrania ceda territorios ocupados a cambio de un acuerdo de paz, según reveló el diario The New York Times.
El esquema incluiría la entrega de regiones como Donetsk y Luhansk, actualmente bajo control ruso, como condición para alcanzar un cese definitivo al conflicto. Con esta postura, Trump marca un distanciamiento con Kiev y con los aliados europeos, que han defendido la integridad territorial de Ucrania como principio irrenunciable.
La propuesta ha generado fuertes críticas en Europa y dentro del propio Congreso estadounidense, donde se advierte que aceptar la cesión equivaldría a legitimar la invasión rusa.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó de manera contundente cualquier negociación que implique sacrificar territorio, afirmando que la soberanía de Ucrania no está en venta y que ceder regiones sería “premiar al agresor”.
Mientras tanto, líderes europeos han reiterado que la paz solo será sostenible si Kiev participa plenamente en las decisiones y se garantiza la defensa de su integridad territorial.
El debate marca un giro en la política exterior de Washington bajo Trump, que busca mostrar resultados rápidos en el frente internacional, aun a costa de tensiones con sus aliados históricos.












