De este lado del país, también florece la esperanza. El pasado 6 de junio el Pacífico se morenizó y a través de esta pluma se encontrarán los esbozos para construir la memoria colectiva de este proceso transformador haciendo énfasis en Sinaloa, un estado estigmatizado nacional e internacionalmente por el narcotráfico.
Hasta 2021, el Dr. Rubén Rocha Moya era el candidato de izquierda más votado de nuestro estado y, en un hecho histórico, el pasado 6 de junio de se convirtió en el gobernador electo más votado de todos los tiempos con el 56.6% de los sufragios.
Aunque la prensa panfletaria ha querido deslegitimar el contundente triunfo de la izquierda, lo que vivimos quienes a golpe de calcetín recorrimos los 18 municipios supone un proceso cultural donde la gente se descubrió ciudadana y protagonista de los procesos de interés colectivo, pudimos reafirmar que no vivimos otra cosa que no fuese un proceso pedagógico y político. En ese sentido, la política morenista basada en el amor y la solidaridad, no es más que la dimensión superior de la pedagogía.
Es por ello que el Dr. Rocha Moya, basó su discurso en 3 ejes principales: restablecer la paz, producir alimentos de calidad para todo el país y así garantizar la soberanía alimentaria y mejorar las condiciones de vida de campesinos, pescadores y los sectores más desprotegidos a través de los programas sociales característicos de la Cuarta Transformación.
Él lo sabe, como maestro rural, activista y rector conoció cada rincón del estado; el reto será construir un Sinaloa que garantice el derecho de la felicidad, cada voto obtenido significa el castigo a los verdugos del pasado y la esperanza en el porvenir; construir desde el amor porque lo que se construye con amor perdura para siempre.



