viernes, 17 abril 2026
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Hecho en México, una insignia que nos enorgullece

Nuestro país, por ser una de las naciones más importantes del mundo, está consolidando un proyecto de transformación que, cada vez más, se afianza entre la población civil. Los números, al respecto, son muy claros en relación con la aprobación que tiene nuestra presidenta constitucional, Claudia Sheinbaum. Ella, para ser más precisos, se ha mantenido con 80% de respaldo, pese a la feroz guerra sucia que provoca la oposición en complicidad con los medios conservadores del país. Aun así, nada ha podido detener los cambios profundos que seguirán durante décadas. Esto, por así decirlo, apenas ha comenzado, pues la 4T, diseñada para ser duradera, tendrá larga vida en progreso, humanismo, asistencias y desarrollo económico. En este momento, de hecho, este último rubro está llegando a otras latitudes debido al esfuerzo que le imprimen en una de las dependencias cruciales del armado del Plan México. Me refiero a la Secretaría de Economía que encabeza Marcelo Ebrard.

La misma Claudia Sheinbaum, que adelantó parte de los pormenores, detalló los ejes centrales de uno de los esquemas de desarrollo más ambiciosos de las últimas décadas. Como esto apenas inicia, de hecho, se han comenzado a sentir los efectos positivos de una buena planeación y logística. Ante esa constante ha ido aumentando la demanda no solo en el mercado interno, sino en otros puntos relevantes del mundo. Y cuando hablamos de un flujo comercial de esa magnitud, se pone muy en alto el nombre de México. A nosotros, desde esa perspectiva, nos llena de orgullo que el proyecto de la cuarta transformación, que tiene sus raíces epistemológicas en el humanismo, tenga un impacto positivo, eso sí, con el único fin de mejorar la calidad de vida de la población civil.

El Plan por México, que es un andamiaje de ideas estructuradas para meternos en el terreno de la competitividad global, es una de las grandes apuestas del gobierno de la cuarta transformación. Industria, ciencia, innovación, estructuras productivas y otros rubros inherentes, tal y como se observa, están rindiendo frutos importantes. Hay que darle todo el mérito a la presidenta constitucional de México, Claudia Sheinbaum, pero también a una pieza crucial que conoce a la perfección el entorno de este universo. Hablamos de Marcelo Ebrard, Secretario de Economía. A él, que igualmente se le ve en asuntos relacionados para propiciar la relación bilateral con los Estados Unidos, debemos hacerlo merecedor de estas políticas públicas que, de pronto, son una palanca de impulso que llevarán a mostrar mayor dinamismo y, con ello, elevar la eficiencia y calidad a través de mecanismos tecnológicos.

Todo eso ha puesto principal acento en nuestro país, sobre todo en vísperas de la cumbre del G7. Desde luego que ese marco, además de que puede ser el punto coyuntural para reunir a Claudia Sheinbaum y Donald Trump, será el telón de fondo para proyectar, en calidad de invitado especial, toda la producción nacional que, a lo largo de estos meses, ha ido acrecentando. Esos productos de los que hablamos, que hoy llegan a más países a través de la exportación, son ese sello distintivo que nos representa en Hecho en México. Eso ha sido asumido con la enorme responsabilidad del mismo Marcelo Ebrard, a quien debemos reconocerle toda su experiencia y madurez en este tipo de asuntos. Y no solamente se resaltará esa capacidad que posee nuestro territorio nacional, sino la consigna de mejorar las relaciones internacionales, especialmente ahora que el clima de movilizaciones tiene un flujo más constante en Estados Unidos. Siendo así, la decisión de nuestra presidenta de asistir a Canadá es una muestra de la voluntad que existe y, de paso, de las buenas gestiones que ha hecho el Secretario de Economía que, a la par de su trabajo, es una canal de interlocución para flexibilizar el diálogo con funcionarios de primer nivel de la Casa Blanca.

Tenemos muy claro que Marcelo Ebrard, hombre de todas las confianzas de Claudia Sheinbaum, es partícipe de este gran momento que vive nuestro país. Y nos referimos a él así porque, sin duda, su quehacer, además de ser comprometido, ha dado un giro al paradigma por los productos que se elaboran con las manos mexicanas. Ellos mismos, que están preparados para retos de esa magnitud, nos enorgullecen con esa labor ardua que todos los días llevan a cabo. Eso, que da cuenta de ese  quehacer constante, es la insignia principal que empuja fuerte para que el proceso de transformación siga consolidándose en el primer plano. Y hoy, que es muy propicio para visibilizar un mejor crecimiento económico con todas las estrategias que se han puesto en marcha, sale a flote el nombre de Marcelo Ebrard, uno de los perfiles más eficientes del gobierno de Claudia Sheinbaum.

A propósito de ello, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, que han fortalecido la relación para profundizar las políticas públicas, ya están en el epicentro de la cumbre G7. Ambos, con esa capacidad que han demostrado para tejer acuerdos al más alto nivel, tendrán un éxito total, especialmente para poner muy en alto el nombre de México.

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