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Más allá de los apoyos sociales

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Más allá de las ayudas sociales, que han brindado cierta estabilidad económica para los sectores sociales más empobrecidos, lo que se necesita es modificar las estructuras económicas sobre las cuales descansa la sociedad y es Estado mexicano.

Los esquemas de renta mínima han sido (y serán) instrumentos de política pública encaminados a cubrir ciertas necesidades básicas en una sociedad de consumo. Por ejemplo, la necesidad de adquisición de alimentos, principalmente; pero también han servido para pagar servicios, o adquisición de bienes de uso común como vestimenta, etcétera.

Lo que caracteriza estos ingresos es que son provistos por el Estado sin importar condiciones sociales o laborales; es decir, todos los ciudadanos tienen el derecho a obtener estos recursos, son de carácter universal.

El gobierno de la Ciudad de México ha sido pionero en el México moderno en la implementación de programas de estas características. La pensión universal para adultos mayores, las becas estudiantiles, los seguros de desempleo y diversos apoyos sociales han generado un mayor ingreso en las familias de la capital, sobre todo en las más necesitadas.

Los efectos han sido benéficos tanto para las familias, como para las empresas privadas, pues al tener un aumento en los ingresos, esos de manera casi automática se convierten en consumo, y la economía fluye.

Sin embargo, estos apoyos no bastan para mejorar la vida; las estructuras sociales y económicas deben cambiar.  Lo importante, ahora que se tienen condiciones políticas, es comenzar a propiciar el aumento de las capacidades de producción, de empleo, académicas, culturales y de desarrollo de la industria.

El empleo tiene que reflejar con justicia la remuneración al trabajador, así como las prestaciones que mínimamente por Ley nuestra legislación contempla. Se deben buscar formas donde las empresas también tengan ese incentivo a pagar lo correspondiente para que exista seguridad social integral.

Hay un esfuerzo titánico en recuperar la capacidad resolutiva del Estado en materia educativa y de salud, pero aún quedan pendientes. Tenemos que entender que el mejor sistema de salud, por ejemplo, tiene que ser no el que tenga más hospitales, sino aquel donde la población no requiera de hospitalización.

O, por ejemplo, en el sector educativo, que exista la posibilidad del desarrollo de las capacidades humanas que tienen las personas para dedicarse de la mejor manera a lo que mejor funcionen a la sociedad; lo cual requiere de infraestructura e inversión en tecnología para mejores y nuevos aprendizajes.

Asimismo, y no menor, el desarrollo del pensamiento creativo y crítico podrá detonar en el futuro el desarrollo de tecnologías y soluciones que faciliten la vida cotidiana.

La modificación de las estructuras sociales y económicas pasa forzosamente por mejorar la salud y la educación. Tener ciudadanos sanos, capaces y aptos para el aprendizaje y el desarrollo de sus potencialidades humanas.

Con el paso del tiempo, aunque parezca utópico, ciertos problemas que aquejan a la sociedad mexicana irán diluyéndose. Atender las causas, por ejemplo, de la inseguridad, pasa por entender que las comunidades necesitan servicios educativos y de salud con la capacidad de darle al niño, joven o adulto la posibilidad de moverse en la escala social.

Una sociedad más igualitaria requiere, por ende, de mejores estructuras sociales, aquellas que le den la oportunidad de desarrollarse de la mejor manera, ósea ir hacia arriba de la escala social.

Un programa de renta básica desde luego es de gran ayuda, y un gran acierto para “nivelar” las situaciones de pobreza que vive nuestro país; pero si comenzamos a trabajar estructuralmente a las comunidades, a las personas y al país, en unos años veremos cambios que lleven a la nación a mejores situaciones y condiciones.

No es utópico pensar en que esto es posible, la sociedad mexicana no es la misma que hace 30 años, y en otros 30 no será la de hoy si miramos al país con la posibilidad de mejorar, verdaderamente, su condición de existencia.

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