Pluma Patriótica

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
IMG-20211012-WA0000

Mujeres en la economía

La Diputada local del estado de Guerrero, Beatriz Mojica Morga, asistió al cambio de directiva de la Asociación de Mujeres Empresarias Capítulo Guerrero, donde abordó brechas de género que faltan remontar y que se observan claramente en el ámbito económico.

La desigualdad que existe entre hombres y mujeres respecto a las oportunidades de acceso a espacios de tomas de decisiones en las empresas es profunda. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) informa que 51 de las 157 empresas públicas en la BMV y Biva no tienen mujeres en sus consejos de administración, y las empresas con mayor representación de mujeres en sus consejos tan sólo cuentan con el 33%, así que falta mucho para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones. Esto sucede también a nivel mundial, a pesar de que analistas y especialistas como Arancha González Laya (Ministra de Asuntos Exteriores de España y especialista en Economía) afirmen que hay tres razones para impulsar la participación de las mujeres en el combate a la pobreza: primero, las economías que incluyen a la mujer crecen más y más rápido; segundo, las empresas que apuestan por la diversidad son más productivas, y tercero, las economías que incluyen a la mujer reducen la pobreza más aceleradamente porque la mujer gasta el 80% de sus ingresos en su familia, en su comunidad, salud y educación, mientras que en promedio el hombre gasta tan  solo  el 40% de sus ingresos en esos mismos rubros.

Si existe evidencia de que las empresas y las economías nacionales (pasando por las locales) se refuerzan con la participación de las mujeres, tienen mayor impulso y que la inclusión es una apuesta eficaz en la lucha contra la pobreza, ¿por qué no hay más mujeres en las altas direcciones de empresas? ¿Por qué hay aún una brecha salarial (entre 12 a 15%) entre mujeres y hombres? Una de las respuestas puede ser, por más increíble que parezca, que aún permea lo que llamamos “división sexual del trabajo”, en donde las mujeres son las cuidadoras y trabajan de forma no remunerada en casa —este análisis da para otro artículo sobre el Sistema Nacional de Cuidados— y los hombres en el ámbito público.

La ruta para la reducción de la brecha en la participación económica de las mujeres no es tan compleja. Primero, sería importante hacer un diagnóstico preciso en las grandes empresas, basado en datos, que permita dimensionar las brechas de género, identificar las barreras para las mujeres y así diseñar políticas corporativas de inclusión más efectivas, así como sumar, en el corto plazo, a más mujeres a los equipos de toma de decisiones, y por último, diseñar e implementar estrategias con perspectiva de género. En consecuencia, al crear más y mejores empleos, bajo condiciones equitativas entre mujeres y hombres, se establece un piso más parejo de derechos laborales para toda la población trabajadora. Estos retos se retomarán seguro en la administración entrante de la gobernadora electa Evelyn Salgado, apoyada por la fracción parlamentaria de Morena en la entidad, y con la Diputada Beatriz Mojica incidiendo en las temáticas de género, para modificar las condiciones de desigualdad, y contribuir al empoderamiento económico de las mujeres, por el bien de la economía en general, y de los hombres y mujeres de la entidad y del país.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp

Relacionado