Con la llegada de la 4T y la primavera a Oaxaca, empiezan a resaltar aquellas y aquellos que quedarán en el desamparo, desarropados del manto presupuestal. Uno de ellos es Igmar Medina Matus, actual director general de BanOaxaca, joven sin gracia ni merecimientos que por ser el hijo de mami –la diputada María Luisa Matus- ha brincado de avión en avión. No se olvida los fiascos como Oficial Mayor y que cobraba una plaza de maestro sin acudir a aulas.
Pues ahora a este joven anda diciendo que lo van a llamar para integrarse a la próxima administración porque tiene amigos influyentes en Morena, ¡ah!, y porque dice que necesitan el voto de su mamá en el Congreso.








