El Presidente López Obrador afirmó que, tras la aprobación de la Reforma Judicial, es momento de avanzar y adaptarse a la nueva realidad. Durante su conferencia matutina, el Primer Mandatario expresó: «Vamos hacia adelante, entender la nueva realidad, y que viva México. México está muy bien».
En ese sentido, subrayó la importancia de adoptar posturas pragmáticas, alejadas de cargas ideológicas, y exhortó a la oposición a revisar sus estrategias y realizar una autocrítica, dejando de lado el enojo y la confrontación.
«Conmino a la oposición a revisar sus estrategias, realizar una autocrítica y ya no andar ‘enojados y encorajinados'», señaló.
Asimismo, reiteró que la economía mexicana se encuentra sólida y lejos de las crisis recurrentes al final de cada sexenio, subrayando la estabilidad económica que ha caracterizado al Gobierno de la Cuarta Transformación.
«México va muy bien, la economía mexicana está muy bien sólida, lejos de las crisis sexenales que recurrentemente se registraban cada final del sexenio», afirmó.
El Jefe del Ejecutivo desestimó los temores de que la Reforma Judicial pudiera afectar negativamente al peso o a las inversiones. «¡Ay cuánto miedo! Si hay una Reforma Judicial va a haber problemas con el peso. Se va a devaluar el peso, van a caer las inversiones, puras mentiras. Al contrario, los inversionistas lo que quieren es que haya un Gobierno con autoridad moral, autoridad política, fuerte, democrático», afirmó.
Por último, destacó la confianza que tiene en el país y en la llegada continua de inversiones. Aseguró que es muy probable que el sexenio termine sin devaluación, a diferencia de lo ocurrido en el periodo neoliberal, como las de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, donde el peso sufrió grandes devaluaciones que llevaron a eliminar tres ceros de la moneda.









