El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha validado la reelección de «Alito» Moreno como presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional. Esta decisión, emitida el 3 de octubre de 2024, permite a Moreno continuar al frente del partido hasta 2028, con la posibilidad de extender su liderazgo hasta 2032.
A pesar de las impugnaciones y controversias, Moreno ha logrado mantenerse en el poder. La resolución del TEPJF se produjo tras una serie de impugnaciones presentadas por miembros del PRI que cuestionaban la legalidad del proceso de reelección. Sin embargo, el Tribunal determinó que no hubo irregularidades significativas que invalidaran el resultado.
Alejandro Moreno, quien asumió la presidencia del PRI en 2019, ha sido una figura controvertida dentro del partido. Sus detractores argumentan que su liderazgo ha sido divisivo y que ha debilitado la posición del PRI en el panorama político nacional. Por otro lado, sus seguidores destacan su capacidad para mantener la cohesión interna y su habilidad para negociar alianzas estratégicas.
Sin embargo, los resultados de los últimos años bajo su gestión han sido desfavorables para el PRI, lo que ha llevado a muchos a especular que el partido podría enfrentar su desaparición en los próximos años si no se produce un cambio significativo en su dirección y estrategia.
En su discurso tras la validación de su reelección, Moreno agradeció el respaldo del TEPJF y reafirmó su compromiso de trabajar por la unidad del partido y por el fortalecimiento de la democracia en México. «Este es un triunfo para todos los priistas que creen en un futuro mejor para nuestro país», declaró.
La decisión del TEPJF marca un momento crucial para la continuidad del priismo, que enfrenta el desafío de recuperar su relevancia en un contexto dominado por el Obradorismo y el legado del Presidente López Obrador.









