El Senador de Nuevo León, Waldo Fernández, ha emitido una declaración contundente respecto a la cancelación de los festejos del Grito de Independencia en seis municipios del estado. El 15 de septiembre, una fecha que debería ser símbolo de unidad y celebración, se ha convertido en un amargo recordatorio de la situación de violencia que vive su estado.
La cancelación de los festejos en los municipios de Aramberri, Galeana, Iturbide, Zaragoza, Doctor Coss y Los Aldamas refleja la magnitud de una crisis que ha superado todos los límites. Fernández subraya que lo que debiera ser una noche de fiesta es ahora una señal clara de que la violencia criminal está fuera de control.
El Senador enfatiza que la violencia no distingue partidos políticos, ya que tanto municipios gobernados por el PRI como por Movimiento Ciudadano han sido forzados a cancelar sus conmemoraciones por miedo a ataques del crimen organizado. Esta es la primera vez en la historia de Nuevo León que los ayuntamientos se ven obligados a tomar una decisión tan drástica, una situación que no se dio ni siquiera en 2010, cuando el estado vivía momentos igualmente críticos en la lucha contra el narcotráfico.
Fernández destaca que la seguridad en Nuevo León ha alcanzado un nivel de gravedad sin precedentes. No solo se trata de la vida cotidiana de las personas y su derecho a vivir en paz, sino que ahora incluso los símbolos más importantes de la identidad nacional están bajo amenaza.
«No podemos normalizar que el crimen organizado imponga su ley hasta el punto de hacernos renunciar a nuestras tradiciones», afirmó.
Finalmente, hizo un llamado urgente a todos los servidores públicos del estado para que trabajen en conjunto y devuelvan a Nuevo León la tranquilidad que tanto necesita y merece.









