A lo largo de su administración, el expresidente municipal de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín, contrató deuda pública que en total ascendió a 630 millones 200 mil pesos, bajo el argumento de cubrir las necesidades de corto plazo. “Entendiendo dichas necesidades como insuficiencias de liquidez de carácter temporal”, precisa cada uno de los contratos de los créditos.
Todos los contratos de deuda pública: cuatro en el 2019, cuatro en el 2020 y uno en el 2021, se sostuvieron con la Institución de Banca Múltiple BANSI S. A. de C. V. fundada en junio de 2005 con sede en Guadalajara, Jalisco, y cuyo consejo de administración está encabezado por Jorge de Jesús Montes Guerra. Institución financiera que ha sido sancionada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

A esta deuda pública, se suman una deuda estimada de más de 400 millones de pesos que dejó con proveedores, constructoras y prestadores de servicios; adicionalmente otros 42 millones de pesos que adquirió con cargo a la actual administración municipal encabezada por Francisco Martínez Neri, para pagar la deuda por combustible para los 40 camiones recolectores de basura.
Esos 42 millones de pesos solicitados por adelantado al gobierno federal, también fueron para adquirir insumos y equipos de protección sanitarios para los más de mil trabajadores del servicio de limpias del ayuntamiento citadino que tuvieron que recurrir a un paro de labores y bloqueos por más de tres días, en los cuales prácticamente sitiaron a la capital del estado.

Posteriormente adquirió otra deuda por 22 millones de pesos para el pago de las pensiones a trabajadores jubilados, este segundo préstamo fue también a cuenta de las aportaciones municipales del 2022.
En su momento, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa afirmó que las protestas de los trabajadores se debieron a que el ex edil mantenía una deuda 200 millones de pesos, tan sólo por concepto de salarios y aguinaldos a trabajadoras y trabajadores sindicalizados del municipio capitalino.
“El problema surge porque el municipio de Oaxaca tiene el día de hoy, deudas que superan los 200 millones de pesos en pago de salarios y aguinaldos de sus trabajadores, quiero dejar de manera clara que el gobierno del estado no es responsable de estos recursos, ni del gobierno federal, es obligación del municipio de Oaxaca proveer y planear esos recursos para pagar en las fechas que establece la ley”, declaró entonces el mandatario estatal.
El ex dirigente del Sindicato 3 de Marzo, Pablo Gómez, cuestiona entonces en qué se gastaron esos recursos del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.
Recuerda que, hasta el 6 de octubre de 2021, el gobierno municipal no había depositado las prestaciones estipuladas en su contrato colectivo de trabajo que ascendían a 78 mil 204.10 pesos, como el pago de la renta de sillas que utiliza el sindicato para sus asambleas o el pago del mantenimiento de sus oficinas.
Además afirmó que, Oswaldo García también desvió el dinero de los descuentos vía nómina que se realizan a los trabajadores por concepto de aportaciones sindicales y que suman un millón 908 mil 703.52 pesos; así como la entrega de despensas de tres bimestres (mayo a octubre de 2021) al personal jubilado o pensionado y la entrega de uniformes, accesorios de trabajo y paquetes escolares.
Y sólo por el concepto de uniformes para los cerca de mil 500 trabajadores agremiados, representaba una erogación de más de 10 millones de pesos.
A estos se suma, dijo que el ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca también adeuda al Fondo de Pensiones 10 millones 502 mil 187.12 pesos, los cuales ya les fueron descontados a los trabajadores también vía nómina.
“Falta maquinaria y reparación de la maquinaria existente de las áreas de Rampa y Bacheo, las cuales se encuentran en mal estado por falta de mantenimiento, compra de llantitas bailarinas para los carritos recolectores de basura, reparación de volquetes y herramientas para mantenimiento.
Los trabajadores en las áreas operativas, tampoco habían recibido material de protección ante la contingencia sanitaria del Covid-19, como guantes, cubrebocas, gel antibacterial y jabón con material de protección.
“Para el personal de panteones se requiere un traje especial para realizar su trabajo, el cual sólo les fue surtido una vez en estos dos años de pandemia”, dijo.
En total de acuerdo con el exlíder sindical, la deuda del ayuntamiento con el Sindicato asciende a más de 30 millones de pesos sin contar los más de 10 millones de pesos que se adeudan al Fondo de Pensiones.
Para resolver esta situación, cerca del final del gobierno de Oswaldo García, el cabildo de Oaxaca aprobó solicitar a la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado un adelanto de 20 millones de pesos en las participaciones municipales que le corresponden del actual ejercicio fiscal; sin embargo, el ex dirigente del Sindicato 3 de Marzo explicó que esos recursos son para pagar la deuda que el ayuntamiento mantenía con la empresa Lumo Financiera del Centro S.A. de C.V. por la renta de 40 camiones compactadores de residuos sólidos.
Finalmente, el ex edil se fue sin pagar las pólizas de seguro de las unidades de motor o vehículos del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.








